Parejas teniendo sexo en diversas posiciones, hombres con grandes penes que fácilmente les chocaría contra la frente, animales domésticos en pleno apareamiento, madres dando de lactar a sus hijos, entre otras, son las escenas de la vida diaria plasmadas en las famosas cerámicas de las culturas Moche y Chimú. Pero también hay vasijas con representaciones de siameses muy poco conocidas.


Cerámicas precolombinas de gemelos siameses del Museo Larco (Lima, Perú). Fuente: Wikimedia Commons.

Se estima que uno de cada 75.000 nacimientos puede resultar en gemelos siameses. Las causas por las cuales los gemelos univitelinos no logran separarse durante el desarrollo embrionario aún son desconocidas. Lo cierto es que la mayor parte de los casos se dan en mujeres, principalmente, del tipo toracópago (unidos por el tórax). En lo varones es común el tipo parápago (unidos lateralmente por la pelvis) y parasitario (donde uno es más pequeño y depende del otro).

Lo que no es común es la duplicación craneofacial (también llamada diprosopia), en el cual el siamés presenta dos caras —parciales o totales— en un cuerpo con el tórax y las extremidades normales. Esta condición sólo aparece en el 0,4% de los casos y dependiendo del grado de duplicación, la frecuencia puede ser mucho menor. Por ejemplo, solo se han reportado en la literatura médica siete casos en el mundo de diprosopia con duplicación de la boca.

El labio leporino y paladar hendido son malformaciones congénitas que se dan en uno de cada mil nacimientos. Una de las variantes —bastante rara, por cierto— es el labio leporino bilateral, que se da cuando la hendidura se presenta en ambos lados del labio afectando la nariz. Y ¿qué tiene que ver todo esto con los siameses y la cultura Chimú? Ahora lo entenderán…

A dos cuadras de la plaza principal de Lambayeque se encuentra el Museo Arqueológico Nacional Brüning donde se conservan y exhiben cerca de 1400 piezas arqueológicas de las culturas Lambayeque, Moche, Chimú, entre otras. En el museo hay una pieza muy particular. Se trata de una vasija de la cultura Chimú (900 – 1470 dC) que presenta a gemelos siameses con duplicación craneofacial, labio leporino y paladar hendido bilateral.

Vasija retrato de la cultura Chimú que posiblemente representa a gemelos siameses con duplicación craneofacial y labioleporina y paladar hendido bilateral. Fuente: Pachajoa, H. et al. (2014).

Vasija retrato de la cultura Chimú que posiblemente representa a gemelos siameses con duplicación craneofacial, labio leporino y paladar hendido bilateral. Fuente: Pachajoa, H. et al. (2014).

¿Qué probabilidades hay de que un recién nacido tenga todas estas extremadamente raras malformaciones congénitas a la vez? Una revisión en la literatura médica arroja ningún resultado.

El cerámico fue analizado en profundidad por un grupo de investigadores colombianos del Centro de Investigaciones en Anomalías Congénitas y Enfermedades Raras, liderados por el Dr. Harry Pachajoa, que entre los años 2011 y 2013 llevaron a cabo un proyecto multidisciplinario para investigar las enfermedades representadas en el arte prehispánico en las costas de Sudamérica. El análisis comparativo se pudo hacer gracias a un caso similar reportado en un congreso latinoamericano sobre malformaciones congénitas realizado en Brasil en el 2013. Se trataba de un feto de 28 semanas de desarrollo que fue abortado debido a todos los problemas congénitos que presentaba. Los resultados fueron publicados el pasado lunes en Twin Research and Human Genetics.

[Las fotografías del feto son muy fuertes y preferí no ponerlas].

Muchas malformaciones antropomórficas han sido retratadas artísticamente por diferentes culturas peruanas, especialmente por los Moche. Pero los siameses con duplicación craneofacial ya aparecen en algunas esculturas de Tlatilco, una antigua civilización mexicana que vivió hace más de 2500 años, quienes los representaban como monstruos de dos cabezas.

No obstante, los investigadores son prudentes al dar sus conclusiones ya que podría tratarse de gemelos normales, retratados uno junto al otro, pero sí con presencia de labio leporino y paladar hendido bilateral. “Si bien reconocemos que es posible que esta antigua vasija artística podría ser la representación de un defecto de la línea media en gemelos por lo demás normales, aún así nos gustaría pensar que es una evidencia real de un evento mucho más raro”, concluyen los autores del estudio.